Una nueva tendencia de fotos con IA está invadiendo las redes sociales: la gente sube una selfie y recibe una versión estilizada de sí misma con aspecto de cuadro, dibujo animado o figura de acción. Queda muy bien y es tentador probarlo.
El problema es este: muchas de las aplicaciones que aprovechan estas tendencias son pequeñas o desconocidas. Cuando sube su cara, a menudo acepta —enterrado en la letra pequeña— que la empresa almacene o incluso venda su foto.
Su rostro es un dato biométrico único. Una vez que está ahí fuera, no puede recuperarlo.
Una alternativa más segura: use una herramienta conocida como Adobe o una función integrada del teléfono, o pruebe la tendencia con la foto de un objeto o una mascota en lugar de su cara. Si decide usar una aplicación, busque una política de privacidad clara que indique que sus fotos no se conservarán ni se compartirán.
Aprenda más sobre cómo proteger sus datos personales en línea con nuestra guía sobre cómo detectar fotos generadas por IA.